Malas ideas que viajan demasiado lejos
Malas ideas que viajan demasiado lejos
Escena
Tren regional. Mesa compartida. Alguien ha impreso un artículo largo —raro ya— y lo subraya con bolígrafo. El título circula entre los cuatro.
La Observadora
—Este texto de Josh Zlatkus y Rob Kurzban es demoledor.
No es ideológico. Es casi triste.
—La psicología, que debía aclarar, ha confundido.
El Joven
—Lo que más me inquieta no es que se equivocaran…
Es que estas ideas sigan vivas en escuelas, terapia, medios.
El Analista
—Porque son buenas historias. No buenas teorías.
https://thelivingfossils.substack.com/p/psychologys-greatest-misses-part?manualredirect=
(1) La primera es el sistema de las tres pistas (3-Cueing System) para enseñar a leer. Durante años se defendió que los niños aprenden a leer de manera natural, igual que aprenden a hablar: exponiéndolos a mucho texto, dejándolos adivinar palabras por contexto o imágenes y corrigiéndolos cuando se equivocan. Los autores consideran esto un error grave: el lenguaje hablado es un instinto evolutivo perfeccionado durante miles de generaciones, mientras que la lectura es una invención reciente para la que no existe un módulo cerebral dedicado
Leer requiere instrucción explícita y sistemática, como la matemática, y el método fonético (phonics) es el que cuenta con evidencia más sólida. Argumentan que el podcast Sold a Story documenta cómo esta moda ha perjudicado seriamente la alfabetización de millones de niños.
La segunda es la idea de que los estilos de apego infantil (seguro, ansioso, evitativo y desorganizado) se mantienen como rasgos fijos en la vida adulta y determinan las relaciones románticas. Aunque el apego en bebés es un mecanismo evolutivo bien documentado, la evidencia muestra que el patrón infantil explica solo alrededor del 15 % de la varianza en el apego adulto y que aproximadamente un tercio de las personas cambian de categoría en pocos años. Lo que más influye no es el pasado temprano, sino la relación actual y la persona con la que se está interactuando en ese momento. Los autores proponen verlo como estrategias relacionales contextuales, no como rasgos permanentes: uno puede ser seguro con una pareja y ansioso con otra
La tercera es la famosa teoría de las cinco etapas del duelo (negación, ira, negociación, depresión, aceptación), propuesta por Elisabeth Kübler-Ross. (2)
A pesar de su enorme difusión en cine, literatura y formación clínica, los investigadores del duelo llevan décadas rechazándola por falta de evidencia empírica, ausencia de carácter universal y linealidad. Creer que el duelo debe seguir una secuencia predecible puede generar culpa y estigma en quienes no “progresan” como se espera. Los autores citan revisiones recientes que piden descartar por completo la teoría de etapas y relegarla a la historia
La cuarta es el power posing, popularizado por Amy Cuddy (3) en su célebre TED Talk: adoptar posturas de poder (como estar de pie con los brazos abiertos) durante dos minutos aumentaría la testosterona, reduciría el cortisol y facilitaría comportamientos de riesgo beneficiosos. El concepto se volvió viral y generó libros y conferencias, pero las replicaciones fallaron repetidamente y la propia coautora del artículo original llegó a declarar que no creía que los efectos fueran reales. Lo único que se mantiene es un pequeño efecto subjetivo en sentirse más poderoso temporalmente; nada hormonal ni conductual significativo.
La quinta es la amenaza del estereotipo (stereotype threat): recordar a alguien que pertenece a un grupo estereotipado como “malo” en una tarea (por ejemplo, mujeres en matemáticas) genera ansiedad y empeora su rendimiento. Esta hipótesis fue muy estudiada en los años 2000, pero ha resultado extremadamente difícil de replicar. En cambio, investigaciones más sólidas (como las de Lee Jussim) muestran que los estereotipos suelen ser bastante precisos y que la gente los usa para hacer predicciones limitadas y realistas, no que sirvan para sabotear mágicamente el desempeño.
La sexta es la transferencia en psicoterapia, concepto central en las terapias psicodinámicas: el paciente redirige inconscientemente sentimientos y expectativas de figuras del pasado hacia el terapeuta, y resolver esa dinámica sería clave para la cura. A pesar de su peso teórico, apenas existe evidencia empírica de que interpretar la transferencia mejore los resultados terapéuticos. Los autores lo ven como una forma normal de percepción: comparamos personas nuevas con las conocidas, pero eso no implica que estemos repitiendo dinámicas antiguas de manera fija ni que resolverlo en terapia tenga efectos generalizables a otras relaciones.
El artículo acaba afirmando que estas ideas no solo han sido refutadas o fuertemente cuestionadas, sino que muchas se mantuvieron por su atractivo político, narrativo o terapéutico, más que por su rigor científico.
Los autores prometen continuar en entregas posteriores con más ejemplos y una reflexión sobre por qué las malas ideas en psicología viajan tan lejos y duran tanto.
https://thelivingfossils.substack.com/p/psychologys-greatest-misses-part?manualredirect=
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